Resultado de siglos de sabiduría popular, un clásico redescubierto (?) por los nuevos cocineros (conste que en las cocinas de las casas no se había olvidado)
INGREDIENTES PARA 6 PERSONAS
1 kg de tomates bien maduros
2 dientes de ajo
600 grs de pan cateto, mejor si es de días anteriores
200 cc de AOVE (150 si es muy fuerte de sabor)
sal
1 pimiento verde (opcional)
PARA DECORAR
Atún
Jamón serrano
Huevo duro picado
Salmón ahumado (sustituye al atún y jamón)
PREPARACIÓN
Hace falta contar con una batidora potente de vaso o una Thermomix, ya que tiene que quedar molido muy fino.
Primero se trituran los tomates con el ajo (y el pimiento) hasta dejarlo todo como un zumo espeso. Mientras, se corta el pan en rebanadas finas y se mezcla con el tomate triturado, dejándolo que se remoje un rato. A continuación, se vuelve a batir todo y poco a poco se va añadiendo el AOVE sin dejar de batir, así como la sal hasta lograr el punto deseado. La textura tiene que quedar muy fina y más bien espeso, por lo que la cantidad de pan indicada es orientativa, y puede que sea necesario añadir más pan o no echarlo todo siquiera. Aunque yo no le pongo vinagre, ya que el tomate aporta suficiente acidez, si se desea puede añadirse. Dejar reposar 20 minutos y volver a batir por si han quedado grumos de pan, que les haya dado tiempo a remojarse.
Poner a enfriar en la nevera una hora al menos antes de servir. Los picadillos pueden ponerse en la fuente o aparte para que cada uno se los sirva al gusto.
