Este plato de sabor oriental es fácil de preparar y requiere poca atención durante su elaboración. Se puede acompañar de patatas asadas con su piel, que se harían al mismo tiempo que se van cocinando las costillas, o de arroz basmati cocido. Junto con una ensalada verde, constituye una comida muy completa y cómoda de hacer para un domingo o día festivo en que no queramos pasar demasiado tiempo en la cocina.
Ingredientes (para cuatro personas)
- 1 kg. de
costilla de cerdo con su hueso cortada en tiras
- 4 cucharadas
soperas de mermelada de frutos rojos (fresa, frambuesa, arándanos, etc.)
- 2 cucharadas de
vinagre blanco
- 1 cucharada de
salsa de soja
- 1 cucharada de
ketchup
- 1 cucharada de
salsa barbacoa (opcional)
- 1 diente de ajo
- Jengibre fresco
(o en su defecto, seco molido)
- 1 cucharada de
aceite de oliva
- Sal y pimienta
al gusto
Preparación
Salpimentar las costillas y reservar. Aparte,
poner todos los demás ingredientes del aliño en la batidora y mezclar bien. Verter
esta marinada sobre las costillas de cerdo, dejándolas reposar varias horas,
mejor incluso toda la noche.
Calentar el horno a 140º o 150º y mientras disponer
los trozos de costilla con el adobo en una fuente. Introducir en el horno, manteniéndolas
a fuego medio durante hora y media o dos horas, aproximadamente. Mientras están
en el horno volverlas varias veces para que la marinada se vaya caramelizando
alrededor de la carne, procurando que no se seque del todo el fondo de salsa
(añadir pequeñas cantidades de agua conforme vaya siendo necesario).
El tiempo de cocción es variable, pero este
plato sale mejor cuando se hace a fuego lento bastante tiempo, hasta que la
carne queda gelatinosa y se desprende sola del hueso. Cuando las costillas estén crujientes,
retirar del horno y servir.
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